Querido Maestro...

Sea éste espacio, un espacio para compartir y proyectar en el futuro algunos de tus últimos legados de puño y letra, un homenaje a una vida entera dedicada a sembrar semillas de Luz en los corazónes y en las mentes de los hombres; con la entrega, la dedicación y la humildad que sólo los verdaderos Maestros poseen; esos seres maravillosos como tú, casi anónimos e indocumentados (como te gustaba decir), que andan por la vida sin necesidad de tarjetas de presentación.

Es el deseo de quienes tuvimos el privilegio y el honor de formarnos en tus enseñanzas y de trabajar a tu lado, que todos los que de una forma u otra quiso el destino que llegaran hasta ti, así como también aquellos que vayan a conocerte a de ahora en más a través de tus trabajos, sean llamados a “despertar” y germinen en la comprensión de la Verdad que mora tras el velo de ilusión...

¡Y QUE ASÍ SEA!

Y a todos aquéllos que han colaborado y vayan a colaborar en el futuro, para hacer que este espacio dedicado a tu memoria sea fecundo, vaya el más sincero y profundo agradecimiento en tu nombre y en el de todos los que te amamos...

Verano austral de 2009.

 

El material aquí exhibido ha sido compaginado y armado en base a una recopilación de Cursos, Congresos y escritos inéditos del Prof. Julio César Stelardo. Montevideo, Marzo 2009